En el marco de la emergencia que le toca
afrontar a nuestra ciudad y de la debacle económica que
deberemos soportar en el corto plazo, el Colegio de
Arquitectos se preguntó de que manera la industria de la
construcción, como segunda generadora de puestos de
trabajo después del turismo, podría colaborar
para generar mano de obra genuina que ayudara, sobre
todo a los sectores de menores ingresos, a soportar las
consecuencias económicas que se avecinan.
Fue en ese marco que solicitamos a los
poderes ejecutivo y legislativo una reunión urgente para
acercar y discutir propuestas. Esa reunión se realizó el
sábado 18 de junio a las 11:30hs. en la sede del
municipio. A la misma fueron invitados individualmente
por nuestra institución los 11 concejales. A pesar de
ello, desgraciadamente ninguno de ustedes concurrió y
tampoco mandaron a sus asesores o representantes. Nunca
nos comunicaron el porque de su ausencia.
De haber estado presentes, hubieran
sabido cuales eran nuestras intenciones, cual el destino
de las propuestas, podrían haberlas evaluado, criticado
y sobre todo, haber aportado sus ideas al respecto,
haberlas debatido con un actor social involucrado en el
tema y tal vez haber tomado alguna medida efectiva,
porque para eso son gobernantes.
Nuestras propuestas nunca estuvieron
dirigidas a aprobar excepciones, como se
pretende deslizar a través de algunas declaraciones. Se
orientaban sobre todo a poder acelerar los tiempos de
tramitación, ya que para conocimiento de los señores
concejales, en la actualidad los plazos se extienden a
límites insospechados, incumpliéndose sistemáticamente
los plazos procesales establecidos en las mismas normas
municipales. Esta situación no es sólo conocida y
sufrida por los arquitectos, sino que afecta a todos los
sectores involucrados en la industria de la
construcción, como sindicatos, comerciantes,
empresarios, otros profesionales, etc.
Nuestras propuestas estaban dirigidas
básicamente a generar las condiciones para que el Estado
Municipal se pueda comprometer a cumplir con los plazos
procesales. Queríamos lograr que se pueda cumplir con lo
que hace varias administraciones que no se cumple. Sólo
pretendíamos la aprobación en tiempo y forma de las
obras que cumplimenten con la totalidad de la normativa
urbana y hacer efectivo el cumplimiento de la ordenanza
de contratación de mano de obra local. Desde el martes
21 de junio tienen en su poder las propuestas donde
creemos que queda claro este propósito, para poder
evaluarlas y no caer en la desinformación.
Nosotros no pretendemos ninguna
"picardía" como dijeron algunos concejales,
ni pretendemos meter obras por la ventana. Pero tampoco
permitiremos que se utilice a nuestra institución para
hacer politiquería de la más barata. Nos indigna que se
pretenda instalar un manto de sospecha sobre nuestro
accionar porque lo consideramos injusto. Sobre todo,
cuando lo hacen miembros de un cuerpo que sufre en carne
propia el efecto de numerosas sospechas, que también
ellos consideran injustas.
Durante estos tres años y medio no hemos
recibido de este Concejo más que descalificaciones y un
mal trato que realmente no merecemos. Sistemáticamente
hemos sido ignorados en los ámbitos de tratamiento de
ordenanzas que tuvieran que ver con el planeamiento,
nunca se nos invitó a ninguna reunión para tratar el
tema de la crisis en la industria de la construcción, la
mayoría de ustedes nunca participó de las numerosas
actividades referidas al planeamiento urbano que con
mucho esfuerzo organizó nuestra institución; ahora ni
siquiera responden a nuestras invitaciones y a nuestras
notas.
Parece que nos han elegido como una
especie de enemigo, sin entender que no somos más que un
emergente, y por lejos no de los más afectados, de una
crisis terminal en materia de planeamiento y normativa
que afecta sobre todo a los sectores más humildes de
nuestra ciudad. Porque cada obra que se demora durante
meses sin justificación alguna, significa familias
enteras sin ingresos.
Mientras tanto no han hecho nada por
aprobar el Código Urbano que lleva 16 años de espera,
por tratar la modificación del Artículo 1 del Código de
Edificación que se encuentra en sus escritorios desde
hace más de dos años, por tratar un Código Ambiental,
tan necesario para el cuidado del medio ambiente como
para tener un marco regulatorio para nuestra actividad,
ni siquiera se han tomado el trabajo de solicitar un
pedido de informes para saber si nuestros reclamos por
las demoras son ciertos o no y a que se deben los
atrasos municipales.
En síntesis, sabemos que de nuestra parte
hemos hecho todo lo posible para tratar de ayudar en
esta contingencia. Lo seguiremos haciendo. Seguiremos,
por ejemplo, trabajando con Red Solidaria como ya lo
hacíamos antes de la emergencia volcánica en mantener un
voluntariado que ayude a paliar algunas situaciones de
extrema emergencia habitacional en los barrios del alto
y seguiremos aportando seriedad y profesionalismo al
tratamiento del tema del planeamiento urbano.
En cuanto a la propuesta de medidas
concretas para generar puestos de trabajo genuinos,
creemos haber hecho lo que nos corresponde. Ahora nos
sentaremos a esperar pacientemente, como lo hemos hecho
en todo este tiempo, para conocer cuáles son las medidas
que el Concejo propone para mejorar la situación de la
industria de la construcción, que no será otra cosa que
mejorar la situación ocupacional de importantes sectores
de nuestra población. Tengan la seguridad de que cuando
recibamos esas propuestas las analizaremos y las
trataremos con la urgencia y el respeto con que no han
sido tratadas las nuestras. Trataremos de hacer nuestros
aportes y ustedes en definitiva tomarán las medidas que
consideren necesarias.
Las consecuencias de esa acción o
inacción, ya están a la vista y no son ajenas a la
tremenda crisis social que estamos atravesando, desde
mucho antes de las cenizas. El volcán es una
consecuencia de la naturaleza. De lo demás, serán
ustedes los únicos responsables.
Arq.
Ricardo Lerchundi
D.N.I. Nº 12.164.640